17 de noviembre de 2009

Comida emocional





Ufff!, hay semanas que vamos de cabeza!!.

Te quedas sin coche, tu hijo se ha puesto malo, estás a punto de cerrar un trato y te pones nervioso, o vas retrasado en tu plan de estudios y los días pasan rápido, no vas a llegar en punto a ese evento, etc, etc.. Los problemas diarios pueden llevarnos a perder el control y dejar nuestro propio cuidado para el último lugar. Yo lo he hecho cientos de veces en el pasado. Enseguida pasas de tu ejercicio diario y te entregas a la satisfacción a corto plazo que puede proporcionarte el beber un batido de chocolate o comer una (o dos..) bolsa de de patatas fritas o tomarte una tableta de chocolate. Este comportamiento nos puede llevar rápidamente a la indigestión y hacernos sentir más o menos culpables y con más kilos a cuestas.

Si somos conscientes de los sentimientos y emociones que tenemos en esos momentos de nerviosismo, nos podemos ayudar a controlar nuestros impulsos hacia la comida basura y pemanecer alineados con nuestro deseo de llevar una vida saludable y nuestros objetivos de estar en forma.

Una buena estrategia que podéis probar es llevar siempre a mano un kit de supervivencia con tenga una botellita de agua, unas barritas saludables de cereales o frutos secos sin sal, una o dos manzanas. Si tenemos alguna de estas cosas sanas a mano durante el día contamos con el tiempo necesario para pensarnos dos veces las consecuencias que tendría el lanzarnos sistemáticamente al consumo, entre horas de helados, patatas, fritos o chocolates....

Prueba por tí mismo!

4 comentarios:

Hola Maria completamente deacuerdo contigo.

Yo en cuanto me cruzo con una fruteria en donde me encuentre, compro!

Es súper saludable tomarse una o varias piezas de fruta con agua a mano.

La gestión de las emociones en esos momentos son claves para no dar el paso de tirar a lo bestia por lo primero que se nos ponga por delante (aunque todos tenemos un día carnivoro, chocolatero, golosinero o lo que sea)

Besos y mucha salud consciente.

Gracias Diego,siempre por tu visita.

Mi consejo si alguien puede llegar a perder el control, es que no te prives de ese trozo de chocolate, galleta, dulce. Que te dispongas a saborearlo, sin hacer otra cosa, sientas su textura, su sabor y despacio, tranquilamente lo termines.

Ahora, sin culpabilizarte, estás preparado para cerrar tu momento dulce y seguir con tus cosas.!

Verás como cada vez te racionas,con más facilidad y sin engordar.

Un abrazo,
María.

Soy muy bajita y 1 kg se me nota en serio. Ahora imaginate que hace 3 anos subi como 10 kgs debido a una depresion que no controle y comia con mucha desesperacion hasta llegar a hacerlo como animalito hambriento. No disfrutaba la comida. Solo y perdon por la expresion "me la meti a la boca para tragarla"
Veo hacia atras con verguenza mi comportamiento pero aunque baje 6 de esos kgs, los que tengo encima siguen porque la depresion sigue y no se que compensa la comida en mi

Lo que es peor es que no como comida chatarra entonces lo que me hace subir o no bajar es la CANTIDAD de lo que como porque todo es sano o casi sano

Saludos desde Mexico

http://www.perrifamilia.blogspot.com/

Hola Demi,
Lo cierto es que si no somos conscientes de lo que nos pasa, a veces nos refugiamos en cosas equivocadas.

Además acabamos creando hábitos de calmarnos con comida u otras cosas que nos proporcionan alivios transitorios, pero nos hacen mucho daño.

Desconozco tu caso en particular pero puedo orientarte, sin ningún compromiso, a través de mi correo particular, para valorar opciones y procesos
maria@salutis.es

Un abrazo,
María.