Como le comentaba a mi colega de trabajo Tatiana, la mayor parte de nosotros no solemos acompañar nuestros propósitos de un plan de acción bien planteado. Lo hacemos para otras cosas que, en el fondo, significan mucho menos para nosotros como nuestro trabajo o nuestros compromisos, pero no para nuestros objetivos fundamentales como por ej. nuestra salud. Además, estos últimos propósitos no suelen ser lo suficientemente concretos ni medibles y no sentimos que hayamos conseguido mucho al cabo del año. Vuelven a estar en nuestra lista los mismos buenos propósitos de siempre y acabamos sintiéndonos decepcionados con nosotros mismos, como si hubiésemos fracasado y prometiéndonos que este año, será diferente.
Creo que es hora de cambiar de perspectiva. Tus propósitos, metas o plan de vida están esperando. Aquí tienes 3 pasos para ayudarte a pensar y poder comenzar con buen pie:
Yo solía ver la televisión después de acabar con las cenas y eso me quitaba al menos 1 hora cada día durante 5 días a la semana, me di cuenta de que este hábito no me aportaba nada y me robaba mucha energía, además de no ser de gran ayuda para aprobar mis exámenes. Por tanto, decidí dejarlo, obteniendo un tiempo precioso de reflexión y trabajo, y pudiendo avanzar tremendamente en mis estudios.
Otras veces debemos afrontar otros asuntos más duros como renunciar a una relación que no nos llena, hacer cambio de amigos, dejar un hábito adictivo, etc... pero si ello supone que te acerques al objetivo que te permitirá ser mejor persona, el esfuerzo merecerá la pena y lo considerarás como parte del proceso hacia tu objetivo más importante.
Da igual si estás pensando en cambiar de trabajo o en invertir dinero para mejorar tu salud. Ten el coraje de alinearte con tus objetivos, crea nuevos hábitos y apuesta por ellos. Siguiendo estos pasos, te garantizo que conseguirás tus objetivos en 2010 y tendrás una sensación única de plenitud cuando haya pasado el año.
¡Feliz Navidad y hasta pronto!








0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada