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24 de julio de 2014

Consejos para no olvidar lo fundamental estas vacaciones

A estas alturas del año todos tenemos nuestra propia sensación de estrés o deseamos parar. Enfrentarnos a la entrega de trabajos, responsabilizarnos de nuestro hogar, trabajar para otros o incluso estar desempleados, nos va llenando de algún tipo de estrés aunque ni siquiera nos demos cuenta de ello.

El estrés crónico  va cobrando sus peajes y afectando nuestra capacidad para resistir infecciones, mantener las funciones vitales o incluso nuestra flexibilidad para evitar lesiones.

Cuando estamos estresados tenemos más probabilidades de caer enfermos, las arterias se resienten, nuestro sueño se altera e incluso nuestra genética celular puede modificarse en nuestra contra.

Mentalmente no sólo te vuelves más irritable, deprimido y/o ansioso, sino que tienes menos memoria y encuentras más dificultades para tomar decisiones.

Las vacaciones pueden romper ese círculo de estrés. Una parada da perspectiva a los problemas, permite descansar junto a familia o amigos, nos puede proporcionar mas calidad en nuestra comunicación y sobre todo, cambiar de rutina.


Para  asegurar este periodo de tranquilidad y diversión puede que te venga bien pensar en alguno de estos detalles:

- Planifica con anticipación: Mira en Google que cosas puedes hacer o visitar allá donde vayas. Es frustrante descubrir demasiado tarde la playa ideal, aquella montaña maravillosa o ese museo, parque, etc Planeando también minimizarás el estrés familiar, especialmente si todos conocen algún itinerario previo.

- No te sientas culpable.  Puedes tomarte unos días de descanso sin problemas pero piensas en el vecino, amigo o familiar que no puede. Las vacaciones son días en los que debes verte libre de culpas. Si estás triste o afligido observa que no haya una razón oculta que te esté frenando. Puedes ayudar, invitar o enviarle una postal a aquellos que no han podido disfrutar del viaje, pero no te sientas culpable, ya que es la forma en la que podrás recargar tus pilas y volver con más energía a tu vida.

- No temas tu lista de emails: Algunas personas piensan que la peor parte de irse de vacaciones es la larga lista de correos electrónicos que se encuentran al volver. Si eres de esos, puedes asignar un día a la semana para conectarte desde un café y revisar/borrar emails o consultar tu portátil, pero en realidad no te lo recomiendo.

- Explora y busca aventuras. Una dosis de pequeños retos durante vacaciones te proporcionará más diversión. Puedes tirarte en la playa sin más a broncearte todo el día, pero da una posibilidad al entorno y sorprendete, piérdete por algún pueblecito, apúntate a alguna excursión, descubre actividades de la zona, etc. siempre vivirás alguna experiencia y lo recordarás con más entusiasmo.

- Simplifica.  Llévate lo necesario e imprescindible (protector solar, gafas, documentos de identidad, esas deportivas tan cómodas..) pero no cargues con demasiada ropa y utensilios. Es bueno reducir el equipaje y dejar un poquito de espacio para esos caprichos que te vas a permitir y que luego harán tanta ilusión conservar o regalar, aunque a la hora de adquirirlos los sientas como detalles inservibles o absurdos.

¿Qué otra cosa  no puedes olvidar? 

14 de julio de 2014

Vampiros de energía: que tres cosas hacer para derribarlos!

¿Alguna vez has tenido la sensación de que el tiempo se te va de las manos, que nunca terminas lo que te habías propuesto hacer? ¿Tienes la sensación de estar siempre muy ocupado y no dar prioridad a lo importante en tu vida?

No sentirse dueño del propio tiempo es una de las sensaciones más frustrantes que se puede tener y, no solo en lo que respecta al trabajo, sino también al cuidado de la propia salud.


¿Cuántas cosas estas harto de tolerar?

¿Alguna vez has tenido un “mal amigo”, un familiar, alguien que sientes que te absorbe tiempo y energía y que rara vez te da algo a cambio?, ¿te sientes enganchado a actividades como navegar con tu smartphone, acumular cosas sin orden, ver programas hasta altas horas de la noche?

Probablemente puedas añadir muchas mas actividades improductivas a la lista, pero mi pregunta es la siguiente: cuando reconoces estos vampiros de energía ¿como sueles reaccionar?, te culpas a ti mismo, te resientes contra los demás o por el contrario decides detener ese comportamiento.

Si deseas acelerar tu camino hacia una vida mejor, tienes la oportunidad de reflexionar sobre esas fugas de energía que rondan tu vida y están poniendo en peligro tu progreso.

La primera pista para identificarlas es muy sencilla: cada vez que te encuentres pensando algo del tipo: "no quiero estar haciendo esto"  acto seguido puedes escribir en un papel, “esta actividad / relación/cosa está drenando mi poder para obtener los resultados que deseo”.

Parece un acto intrascendentes pero si llegas a ser capaz de identificar las verdaderas fugas de energía en tu vida te sentirás mucho mas satisfecho contigo mismo.

Tipos de fugas energéticas

Y ¿dónde puedes buscar estos tipos de fugas? Aquí tienes tres lugares muy comunes donde mirar:

1. Tu entorno físico - Un escritorio desordenado, la bandeja de entrada de correo llena, los papeles amontonados, los proyectos incompletos, la tecnología obsoleta, los utensilios revueltos por la cocina...

 2. Tus relaciones -. Las personas informales que no cumplen con su palabra, los que sobrepasan límites, clientes que no pagan a tiempo, un equipo que no te apoya, las faltas de respeto, la falta de honradez.

 3. Tu interior -. Los malos hábitos, posponer lo importante, la falta de disciplina, quedarse en el detalle, hacerlo todo solo, el diálogo negativo, las decisiones basadas en el miedo, el perfeccionismo.

Muchas personas creen que tolerar es una buena forma de conseguir las cosas ahorrando tiempo. Pensamos por ejemplo: "Voy a tirar con esta impresora vieja ... parece que aún funciona." Lo cierto es hora de retar todo este tipo de creencias! En este caso y vivido en primera persona, te puedo asegurar que la incomodidad acumulada durante meses y la pérdida de productividad asociada a no cambiar han salido mucho más caras que la de conseguir otra impresora.

Imagina que maravillosa podría ser tu vida si pudieses hacer zapping a cada una de las cosas improductivas que toleras en tu vida ¿Cuánta energía ganarías?, ¿cómo cambiaría tu productividad, cuanto aumentaría tu autoestima?

La mayoría de tolerancias que observo en mis clientes hablan de la necesidad de ser mas proactivo: fijar normas más estrictas, mejorar su planificación, pedir lo que necesitan, establecer límites, deshacerse de lo inservible, delegar y conseguir más apoyo.

Es hora de gestionar mejor nuestra energía y de obtener recompensas de la vida! Toma las riendas de tus rutinas y pregúntate:
  • ¿Qué cosas estoy tolerando a diario?
  • ¿Cómo están afectando a mi bienestar?
  • ¿Por dónde quiero empezar a cambiar?

"Lo que te fatiga no es la montaña que tienes delante, sino el grano de arena de tu zapato" (Robert Services)


Adaptación de: Teresia LaRocque, MCC, is Canada’s first Master Certified Coach and co-founder of ICF Vancouver

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