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30 de noviembre de 2015

3 Errores que te impiden vivir una vida plena y saludable

De nuevo toca mirar a los propósitos que hiciste a inicios de año para vivir una vida más plena y saludable, ¿cuántos de ellos has cumplido?.

Hacer ejercicio, comer más sano, abandonar el tabaco, gestionar el estrés..., suelen ser propósitos que aparecen cada año en las listas de la gente que valora su salud, pero ¿como pueden continuar ahí? 

Esta es una de las quejas que mas escucho cuando acompaño a mis clientes: ¡¡“Siempre surgen cosas mas urgentes que hacer”!!. La percepción de que los propósitos para cuidarse no encajan en nuestra vida suele incitar a relegarlos constantemente al final de la lista


Si has conseguido instaurar algún hábito saludable en 2015 te felicito, pero si aún tienes objetivos importantes de salud que cambiar, no te desesperes. Es momento de revisar algunos errores y probar otras estrategias para generar la energía que necesitas, y vivir con mas salud y armonía.

Todo comienza por la mente. Planificar es necesario para generar bienestar, y hoy quiero enumerar tres frecuentes errores de planteamiento que pueden frenar tu bienestar:

ERROR Nº 1. “El que mucho abarca poco aprieta”.
En general queremos ir al gimnasio, hacer dieta estricta, empezar un curso de pilates, etc. pero sabemos que el que se propone hacer muchas cosas, termina por no hacer ninguna. 
¿Por qué no aprender de una vez de ello y comenzar por incorporar pequeños cambios en la rutina diaria?. Recuerda que la salud se configura por las pequeñas decisiones repetidas sistemáticamente;escoger platos saludables, desplazarse de un sitio a otro caminando, limitar la accesibilidad a Internet, etc.

ERROR Nª 2.  “Los excesos se pagan”
Nos solemos centrar en el castigo y no en bienestar. A principios de año una clienta me decía que quería comenzar a hacer mucho ejercicio como una especie de penitencia por los excesos navideños. Este enfoque puede conducir a la evitación. Por el contrario, ¿Te motivaría más ser consciente de la energía que generas al hacer ejercicio, ser más positivo con los demás, abrirte a nuevos contactos para conseguir tus metas?  Observar la vida saludable como algo atractivo y placentero en lugar de como un castigo,  puede ser un mejor motivador para comenzar.

ERROR Nº 3. “Soy así y no puedo cambiar”.
Generalizar sobre como y quienes somos puede construir un muro que repele todo intento de cambio hacia ese "yo saludable". Pensar en términos de quien quieres llegar a ser ayudará a cambiar creencias y actitudes, y animará a tomar esos pequeños pasos saludables con mayor convicción. Por ejemplo, en lugar de decirte "soy muy vaga para el deporte", podrías redactar: “cada día soy una persona mas activa que come conscientemente”.


Quizá este año tengas nuevos objetivos de salud, pero, esta vez comienza por plantearte simples cambios graduales para asegurarte el resultado al final y que de verdad funcione. 
Además, no hace falta llegar a los excesos navideños para pensar en cambiar. 

¡¡¿Que error de planteamiento necesitas eliminar para introducir alguno de esos hábitos saludables hoy?.!!

23 de noviembre de 2015

Coaching de Salud, toma las riendas de tu Salud

¿Por qué tanta gente se queja de su salud hoy en día? con la de recursos que tenemos a nuestra disposición, ¿tenemos ese nivel de energía física y mental que desearíamos?

La realidad es que todos queremos sentirnos sanos, deseamos ser más dueños de nuestras vidas y encontrarnos mejor pero existe un enorme abismo entre querer sentirnos mejor y la realidad cotidiana del enorme desgaste mental y físico, la comida excesiva, el sedentarismo y la falta de tiempo para relajarnos.

El Coaching de salud ofrece un conjunto de experiencias, aprendizajes y opciones diseñados específicamente para promover hábitos de vida saludables.

Los coaches de salud, son profesionales del coaching que utilizan una poderosa metodología basada en la psicología del coaching, técnicas neurolingüísticas y de comunicación, que dan lugar a una relación especializada que impulsa la salud personal.




De acuerdo con las declaraciones de la Organización Mundial de la Salud, "La promoción de la salud es el proceso de habilitación para que las personas incrementen el control sobre su salud y la mejoren" y en esta línea actúa un coach de salud.

El Coach de salud está entrenado para ayudarte a conseguir que bajes peso, que abandones malos hábitos, que mejores el control de una enfermedad crónica, que instales unos hábitos saludables en tu familia o que sepas manejar el estrés confiando en tu poder de cambio.

Desde la experiencia personal y no el mero asesoramiento, puedes descubrir qué cosas están limitando tu propio bienestar y como superarlas. Durante el proceso de darás cuenta de que el peso, el nivel de colesterol, los síntomas de estrés, etc. en la mayoría de las ocasiones son los resultados de las elecciones que haces en tu día a día y de tu estilo de vida.

La mejora de una enfermedad se facilita tomando conciencia de todo aquello que nos da poder o nos lo quita y aprendiendo a escuchar todos los mensajes (simbólicos o explícitos) que el cuerpo nos envía. Pero todo ello, la mejora o incluso la curación exigen de tu acción.

Y, ¿para qué sirve el Coaching de Salud?

El coaching de salud es la nueva herramienta válida para potenciar tu bienestar. Podriamos recordar la situación 10 años atrás cuando los entrenadores personales tenían que explicar que valor personal que ofrecía un coach ejecutivo, deportivo o de equipos. Hoy los coaches de salud se enfrentan al mismo reto pero en un campo primordial como es el de la salud y el bienestar.

La mayoría de las personas que lidian con problemas de baja forma, nutrición y estrés en general no tienen tiempo para ir al gimnasio, no les gusta el ambiente, quieren mayor privacidad o necesitan un apoyo personalizado que desestigmatice su problema.

Mucha gente tiene problemas de salud que, sin ser patológicos, y necesitan un acercamiento diferente para reaccionar y poder cambiar. Por ej.  comen mal o demasiado debido a su ritmo de vida, no hacen ejercicio porque su energía es baja, empiezan dietas y las abandonan,  están decaídos por la calidad de sus relaciones y un largo ecétera.

Desafortunadamente y en materia de salud, aunque se sabe lo que hay que hacer cuesta ponerse en acción y el problema se cronifica.  Lo más común es tener exceso de intención y una pobre ejecución, no se cuenta con la convicción suficiente para abordar lo que a priori se ve como un largo, imposible o tortuoso camino.

Los coaches de salud están entrenados para trabajar comenzando desde la mente, que es donde comienzan los cambios de cualquier hábito, mediante procesos que nacen del autodescubrimiento y la elección personal, a través de preguntas poderosas que mueven a la acción, dando un feedback constructivo libre de juicios y valioso a la hora de impulsar progresos voluntarios, conscientes y duraderos.

Un coach de salud te va a capacitar para poder:

- Definir tu propia visión de bienestar
- Tener claro lo que quieres cambiar
- Mantenerte conectado con lo que te hace desear esos cambios
- Desarrollar estrategias para superar los obstáculos hacia tu visión
- Dar pequeños pasos semanales hacia tus objetivos
- Ir más allá o más rápido de lo que hubieras ido tu solo

A qué te comprometes tú:
Como cliente de coaching deberás estar dispuesto a:

- Prepararte para tomar conciencia y hacer cambios
- Tomar responsabilidad y querer mejorar al menos en un área de salud en tu vida ya sea ejercicio, nutrición, peso, estrés, o estilo de vida
- Reconocer que el camino hacia el éxito y hacia una salud mayor no es algo que cambia de forma repentina y que podrás experimentar retrocesos durante el camino hacia el éxito
- Invertir al menos 3 meses par ver cambios duraderos

Por lo general se necesitan varias sesiones, semanales o bisemanales, para arrancar el proceso y poder pasar posteriormente a una fase de mantenimiento con plazos variables.

Probablemente no exista una inversión mejor en el mundo que poder mejorar tu salud, forma física o mental tanto a corto como a largo plazo. Se acerca un momento del año en el que plantearse cambios duraderos, esos con los que llevas lidiando durante tantos años.

Reflexionarás sobre tu estilo de vida y tu salud, te sentirás y aparentarás mucho mejor a corto y largo plazo y prevendrás potenciales enfermedades que se pudiesen haber derivado de no haber cambiado tu estilo de vida a tiempo.




19 de noviembre de 2015

10 consejos para viajar con salud

Uno de los momentos donde se ponen a prueba nuestros hábitos saludables es a la hora de viajar.
Salir de nuestra rutina, bien sea por negocios o simplemente por un período vacacional, hace que los hábitos que tanto han costado reafirmar se vean desafiados y nuestro compromiso por una vida saludable sea puesto a prueba.

Como en todo, la preparación y previsión de lo que nos vamos a encontrar nos puede ayudar a pasar con nota este reto. 

Por ello, antes de comenzar un viaje os hacemos las siguientes recomendaciones:


  1. Elige un destino saludable: Puede parecer obvio, pero la elección del destino que hagas marcará en buena medida el comportamiento que tendrás. En el blog de GoEuro  puedes ver una selección de destinos saludables en Europa. Regiones como Bad Gastein en Austria ofrecen multitud de actividades al turista, desde senderismo o esquí hasta balnearios con aguas termales. El turismo de relajación o bienestar es una tendencia creciente, por lo que ya no hay excusa para no compaginar salud y viajes.
  2. Vigila tu alimentación: Cuando estamos de viaje solemos relajar la calidad y cantidad de lo que comemos. Recuerda que lo que es insano en tu ciudad es insano también a 500 kms. Por lo tanto, procura evitar la comida procesada, haz cenas ligeras y toma las opciones saludables Ello te permitirá mantener tus niveles de energía y aprovechar al completo tu destino.
  3. Haz del agua tu aliada. Fácil de encontrar en todos los destinos, estar hidratado adecuadamente es una garantía de éxito. Lleva encima siempre una botella (así además evitarás pagar un sobreprecio en los sitios de turistas).
  4. Evita la sobredosis de cafeína: Uno de los mayores errores que solemos cometer en los viajes es tomar demasiada cafeína. Aunque al principio pueda resultar tentador y estimulante, terminará desgastándonos y exigiendo niveles cada vez mayores.
  5. Mantén tu rutina de ejercicio: No es necesario que tu hotel tenga gimnasio (puedes confirmarlo antes en su web). Utiliza tu propio cuerpo en la habitación (esta rutina puede ayudarte) o sal a correr por los alrededores (asegúrate antes de que son seguros), pero no rompas tu hábito de ejercicio.
  6. Camina: Una buena manera de eliminar los excesos que puedas cometer, conocer la ciudad desde otro punto de vista y por qué no, ahorrar algo de dinero que invertir en algún museo o atracción turística.
  7. Garantízate el suficiente descanso: Otro clásico;  con la intención de apurar la visita recortamos horas al sueño y nos pasamos el siguiente día como zombies de un lado para otro. Evita este error respetando tus horas de sueño y garantizando el descanso adecuado.
  8. Comparte tus intenciones: Salvo que viajes sólo, es muy importante que tus propósitos saludables sean compartidos o al menos conocidos por los que te acompañan, incluso antes de iniciar el viaje. Esto evitará discusiones sobre el terreno y te hará más fácil mantener tus hábitos.
  9. Haz lo que puedas: Pese a todo, habrá momentos en los que tengas que dejar a un lado tus intenciones para probar esa delicatessen local o visitar ese club nocturno de moda. Asumelo como parte de la experiencia y...
  10. DISFRUTA DEL VIAJE: No te olvides del componente emocional y relacional de la salud. Al final, lo que recordaras de este viaje será la experiencia, lo que viviste y sentiste allí. No dejes que ser demasiado estricto con tus hábitos te lo estropee. Ten equilibrio y disfruta.

    Estas son nuestras recomendaciones, ¿que trucos os han funcionado a vosotros a la hora de mantener vuestras rutinas saludables?

    PD: Ayúdanos a contagiar de salud. Si conoces a alguien a quien sus viajes le impiden una vida saludable, envíale el artículo por email. Y si te ha gustado, compártelo en la red social que más uses. GRACIAS


17 de noviembre de 2015

¿Cómo te ves de aquí a 10 años? La importancia de tus hábitos

Hoy te quiero formular esta pregunta: ¿estás satisfecho con tu salud actual?

Si tu respuesta es “no” y sin embargo continuas repitiendo los mismos hábitos que te han llevado hasta donde estás hoy, quiero informarte de que cada año que pase aumentará tu grado de insatisfacción contigo mismo y con tu vida.

Algunos de nuestros comportamientos habituales pueden proporcionarnos satisfacción inmediata en el momento de realizarlos (un café, mirar el email cada 30 segundos, otro cigarro, ver cotilleos...), pero no suelen tener el mismo impacto positivo a largo plazo en nuestra salud. Muchos de ellos pueden ser vías de escape temporal, pero nada más.

Cuando conseguí mi primer teléfono móvil me di cuenta de todas las facilidades que tenía para estar conectada con amigos, aficiones, novedades, etc. y me acostumbre a llevarlo como a mi perrita, a todas partes J.!! Llegué a coger muchísima habilidad con los dedos y escribir mensajes rápidamente, respondía a todo el mundo en el momento, pero esta habilidad no produjo efectos positivos o muy significativos en mi salud.
  
Por ello decidí reemplazar este mal hábito y dedicar esos espacios de tiempo para conectar con mi hija (hablarle mirándole a la cara), escribir en mi blog o hacer algo de ejercicio. Probablemente me he perdido muchas actualizaciones interesantes, alguien se habrá molestado conmigo, habré dejado de ver vídeos muy graciosos… pero hoy me siento mucho mejor conmigo misma tras haber recuperado  la conexión conmigo misma y mi familia, el dedicar tiempo a preparar comida saludable o sentirme en forma.

Tómate un momento para pensar en el impacto que tienen tus hábitos actuales en tu vida...
¿Te están conduciendo por el camino de la salud y la felicidad?

Hoy te quiero pedir que reflexiones sobre si una corrección pequeña de tu rumbo actual podría marcar la diferencia en tus próximos 10 o 20 años.

Quizá veas que ese objetivo se sitúa a muy largo plazo, pero el tiempo pasa rápido y tal vez tu “Yo Saludable” (ese ideal de persona a la que aspiras...)  agradecerá que tu “Yo Actual” tome la decisión de escucharle, de ver mas allá  y diseñe un plan progresivo de abandonar ciertas rutinas que no están aportando nada bueno a su salud, ni prosperidad.

Por todo ello y para finalizar este post te propongo realizar un pequeño ejercicio:

Cierra los ojos unos momentos e imagina que tienes la posibilidad de realizar un encuentro con tu “Yo Futuro” 
El, ella,  aparece aquí y ahora delante de ti y te permite observarla con 10 años más. 
Ahora puedes observar con detalle el efecto que tus hábitos han ocasionado en tu físico y salud futuros.

 ¿Como te ves con esos 10 años de más? 
¿Qué buenas rutinas sigues? 
¿Qué sabias peticiones escuchas de tu "Yo Futuro"  para empezar a mejorar?

Tu decides...



Foto: Shutte rstock

9 de noviembre de 2015

¿Eres un comedor emocional? 7 formas de saberlo

Nuestras emociones pueden hacer que cometamos muchos actos impulsivos, como por ejemplo, comer en exceso.

¿Cuántas veces te has pillado utilizando la palabra “devorar” “atracón”... o te has auto-increpado sobre todo lo que no deberías haber comido durante el día? ¿Tiendes a coger comida y comerla viendo la televisión? ¿te tienta recordar la comida sobrante o pensar en lo que tienes en la nevera?

Todos estos escenarios tienen algo en común: cierto malestar interior que nos recuerda que cuando se trata de comida, no somos la mejor persona del mundo.
¿Te gustaría  poder identificar cuando comes por razones emocionales o por el contrario, te nutres para alimentar tu verdadera hambre?




Estas son 7 formas con las que puedes descubrirlo:

1. El hambre viene de repente. En un minuto te puedes sentir bien pero aparece un disparador, repentinamente sientes la necesidad de comer algo ya!
2. Deseas comer de forma ansiosa un alimento en particular o al contrario podrías comer cualquier cosa que tuvieses a la vista. Si existe un desencadenante emocional, probablemente fluctuaras de un extremo al otro.
3. Comes cualquier cosa sin percibir su color, textura, olor o preparación. Comer es lo único en lo que estás enfocado en ese momento
4. Tu cuerpo demanda comida inmediatamente. El hambre no es algo que pueda esperar
5. Tienes la capacidad de seguir comiendo, incluso si estas lleno o sabes que ya has comido mucho. Terminas con toda la ración de helado, cuando una sola bola te hubiese bastado.
6. Algo desencadenó una respuesta emocional. Si lo piensas, justo antes del comer emocional,  existió un desencadenante que disparó tu hambre. La emoción probablemente es negativa (frustración, preocupación, aburrimiento).
7. Después de comer te sientes culpable. Este es probablemente el más revelador de todos. Si pensamos en saciar nuestro hambre de forma natural, la culpa nunca formará parte de la foto completa. Cuando el león corre a cazar y se come a su presa, se acuesta plácidamente a descansar bajo un árbol. ¿Cómo te sientes después de haber comido de más?

Tal vez has identificado alguno de estos comportamientos en tu propia vida y deseas romper ciertos patrones de alimentación emocional.

Si es tu caso, la mejor manera para comenzar a atajarlo es aceptar el hecho de que las emociones, por si mismas, nunca pueden tener hambre. Sin embargo, la transición de una emoción a un comportamiento determinado ocurre de diferentes formas, bailar de alegría, abrazar o animar a nuestro equipo favorito.

¿Que emociones experimentas en muchas ocasiones y alimentas con comida? aburrimiento, cansancio, ira, miedo, soledad...

Hoy te propongo que en lugar de permanecer rumiando todas ellas, dediques un poco de tu tiempo a descubrir las causas subyacentes que tienen esos malestares para cubrirlos adecuadamente.
A veces no es suficiente con podar las ramas de un árbol para que siga creciendo, hay que descender por el tronco y llegar hasta las raíces para averiguar de dónde surge el problema.

Antes de que sea más tarde e incluso puedas llegar a experimentar síntomas físicos o enfermedad, existen nuevas formas de atajar los problemas para llegar a disfrutar plenamente de la comida y de la vida. Solo es necesario tomar la decisión de iniciar un camino mas saludable.

De momento puedes comenzar a cambiar tus comportamientos impulsivos, siguiendo alguno de estos consejos:

-       Aléjate de donde estás y haz una lista con lo que te preocupa; muchas veces el estrés, tu situación personal, la presión familiar, son demasiado fuertes y se necesita tomar distancia para poder pensar con claridad

-       Habla con un amigo sobre ello, te servirá para tomar perspectiva o simplemente para sacar de tu mente todas esas dudas sobre lo que te sucede, o como puedes ocuparte mejor de ti mismo.

-       Respeta el tiempo que te dedicas; date un buen baño,  haz un pequeño viaje, sal a dar un paseo que alimenta el alma y no castiga el cuerpo. Dedica un tiempo a lograr aquello que deseas en la vida y obtén ayuda para saber como empezar.

¿Alimentas alguna emoción? ¿Que necesitarías para saciar tu necesidad adecuadamente? 

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